Lo que la gente comenta
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Misa híbrida y la Sábana Santa de Turín
El Progresismo en la Iglesia
Estimada Srta. Bachar:
Excelente artículo: "El Vaticano II institucionalizó el Progresismo en la Iglesia." ¡Es verdad!
Lo sé por mi experiencia personal en el seminario entre 1968 y 1975 con los Padres SMA (Sociedad de Misiones Africanas). En efecto, ¡todo lo que usted escribió en su artículo era evidentemente cierto! Yo era un joven seminarista en aquellos años, cuando la Iglesia nos tomó abruptamente por sorpresa al "conformar" radicalmente sus antiguas y cuidadosamente preservadas "doctrinas, enseñanzas y tradiciones" al mundo, en el espíritu de los años 60, que promovía la "experimentación y el descubrimiento".
En consecuencia, nos introdujeron las "Misas de Payasos y de Rock & Roll", con muchachas bailando frente al altar estilo cafetería, despojado del Tabernáculo.
Fueron tiempos extremadamente turbulentos, emocional, psicológica, espiritual y socialmente "sobrecargados", en medio de la influencia de la revolución contracultural hippie con su amor libre, música psicodélica y drogas, el Movimiento por los Derechos Civiles en los Estados Unidos y la Guerra de Vietnam, todo ello en pleno apogeo. Recuerdo vívidamente marchar por las calles de Boston en protesta por los soldados muertos en combate. Veíamos soldados muertos en combate regresar a casa en bolsas para cadáveres casi todas las noches en las noticias. ¡Algunos de ellos eran nuestros amigos!
Dicho esto, ahora veo en retrospectiva que la teología del Papa Pablo VI estaba impregnada de Modernismo y revestida de Progresismo. Me duele decirlo, pero el Papa Pablo fue "un lobo con piel de oveja". Que Dios tenga misericordia de su alma.
Obviamente, él no pensaba eso de sí mismo, pero, como lo demuestra la evidencia, lo era en virtud del hecho de que esencialmente desechó la "ortodoxia teológica" en nombre del aggiornamento, como usted menciona en su artículo, y promovió el "diálogo" con el mundo, las denominaciones no católicas y las religiones paganas.
Él nunca dijo "públicamente", como sí lo hizo el Papa Francisco, que "todas las religiones son caminos hacia Dios", pero creo firmemente —basándome en su modus operandi— que también lo creía. El pobre hombre no tenía una teología ni una filosofía "sanas". Además, ¡su "brújula moral" tenía graves problemas!
Un ejemplo concreto: permitió que un francmasón conocido, el Arzobispo Annibal Bugnini, fuera el arquitecto de la Misa del Novus Ordo (Nuevo Orden), y le dijo explícitamente a su amigo más cercano, Jean Guitton, peritus en el Vaticano II, que no quería que la Nueva Misa fuera "demasiado católica". El Papa Pablo quería que se pareciera a un servicio de culto protestante.
No estoy bromeando, Srta. Bachar. Puedo proporcionarle información sobre eso y sobre el hecho de que Bugnini era francmasón, que el Papa Pablo VI sabía que lo era y que era un miembro activo de las logias masónicas francesas e italianas. Basta por ahora.
¡Que tenga un día santo y bendecido!
¡In Christo Rege et Maria Regina!
Larry Welch
Excelente artículo: "El Vaticano II institucionalizó el Progresismo en la Iglesia." ¡Es verdad!
Lo sé por mi experiencia personal en el seminario entre 1968 y 1975 con los Padres SMA (Sociedad de Misiones Africanas). En efecto, ¡todo lo que usted escribió en su artículo era evidentemente cierto! Yo era un joven seminarista en aquellos años, cuando la Iglesia nos tomó abruptamente por sorpresa al "conformar" radicalmente sus antiguas y cuidadosamente preservadas "doctrinas, enseñanzas y tradiciones" al mundo, en el espíritu de los años 60, que promovía la "experimentación y el descubrimiento".
En consecuencia, nos introdujeron las "Misas de Payasos y de Rock & Roll", con muchachas bailando frente al altar estilo cafetería, despojado del Tabernáculo.
Fueron tiempos extremadamente turbulentos, emocional, psicológica, espiritual y socialmente "sobrecargados", en medio de la influencia de la revolución contracultural hippie con su amor libre, música psicodélica y drogas, el Movimiento por los Derechos Civiles en los Estados Unidos y la Guerra de Vietnam, todo ello en pleno apogeo. Recuerdo vívidamente marchar por las calles de Boston en protesta por los soldados muertos en combate. Veíamos soldados muertos en combate regresar a casa en bolsas para cadáveres casi todas las noches en las noticias. ¡Algunos de ellos eran nuestros amigos!
Dicho esto, ahora veo en retrospectiva que la teología del Papa Pablo VI estaba impregnada de Modernismo y revestida de Progresismo. Me duele decirlo, pero el Papa Pablo fue "un lobo con piel de oveja". Que Dios tenga misericordia de su alma.
Obviamente, él no pensaba eso de sí mismo, pero, como lo demuestra la evidencia, lo era en virtud del hecho de que esencialmente desechó la "ortodoxia teológica" en nombre del aggiornamento, como usted menciona en su artículo, y promovió el "diálogo" con el mundo, las denominaciones no católicas y las religiones paganas.
Él nunca dijo "públicamente", como sí lo hizo el Papa Francisco, que "todas las religiones son caminos hacia Dios", pero creo firmemente —basándome en su modus operandi— que también lo creía. El pobre hombre no tenía una teología ni una filosofía "sanas". Además, ¡su "brújula moral" tenía graves problemas!
Un ejemplo concreto: permitió que un francmasón conocido, el Arzobispo Annibal Bugnini, fuera el arquitecto de la Misa del Novus Ordo (Nuevo Orden), y le dijo explícitamente a su amigo más cercano, Jean Guitton, peritus en el Vaticano II, que no quería que la Nueva Misa fuera "demasiado católica". El Papa Pablo quería que se pareciera a un servicio de culto protestante.
No estoy bromeando, Srta. Bachar. Puedo proporcionarle información sobre eso y sobre el hecho de que Bugnini era francmasón, que el Papa Pablo VI sabía que lo era y que era un miembro activo de las logias masónicas francesas e italianas. Basta por ahora.
¡Que tenga un día santo y bendecido!
¡In Christo Rege et Maria Regina!
Larry Welch
______________________
Nueva luz sobre la Sábana Santa
Estimado equipo de TIA:
Una súplica urgente para difundir la Verdad: Correspondiendo a la caridad que ustedes mostraron hacia este desconocido en la distancia: QUE DIOS, la Santísima Trinidad, los bendiga en estos tiempos de Apostasía.
Les escribo con un corazón lleno de gratitud por su caritativa respuesta y por la amable valoración de mi obra, La Verdad: Fe más Ciencia. El hecho de que hayan reconocido este trabajo como una "preciosa arma" contra los errores de nuestro tiempo me ha alentado profundamente. Por favor, perdonen mi demora en responder; no fue por negligencia, sino debido a un obstáculo imprevisto: Protonmail ha restringido mi cuenta, clasificando mi correspondencia anterior —enviada con el único propósito de compartir este regalo con los fieles— como spam.
Esta restricción ha silenciado una voz que clama en el desierto digital. Mi misión era distribuir gratuitamente esta munición intelectual para fortalecer a los fieles frente al incesante ataque del escepticismo moderno, donde la ciencia es utilizada falsamente para desmantelar los mismos fundamentos de nuestra Santa Fe. Sin embargo, me encuentro incapaz de llegar a quienes más necesitan esta luz. El enemigo parece aprovechar incluso nuestras herramientas de comunicación para sofocar la verdad, dejando a miles vulnerables a las mentiras propagadas por los medios de comunicación, el mundo académico y una cultura cada vez más hostil a Cristo.
La urgencia de la hora: estamos viviendo tiempos de profunda oscuridad espiritual, en los que la unión de la fe y la ciencia es urgentemente necesaria para disipar las sombras de la duda. Este libro no es simplemente un texto; es un escudo forjado con los más recientes descubrimientos científicos de 2026 y las verdades eternas de la Sagrada Escritura. Está diseñado para capacitar al creyente común a mantenerse firme en la plaza pública y en las aulas. Sin embargo, un arma es inútil si permanece envainada. Me resulta imposible desenvainarla más mediante el correo electrónico sin enfrentar una cancelación permanente.
Una súplica por una alianza apostólica: con este espíritu de urgente necesidad, imploro humildemente su ayuda. Si mi obra realmente sirve para la defensa de nuestra Fe, les pido que me ayuden a superar estas barreras digitales mediante el poder de la comunidad y de las conexiones sociales:
WhatsApp y redes personales: para quienes tengan acceso a un teléfono móvil, les pido que compartan con sus contactos el enlace de descarga o el código QR que se encuentra en la última página del libro. A diferencia del correo electrónico, estas plataformas suelen seguir siendo canales abiertos para la difusión de la verdad.
Apostolado en las redes sociales: si ustedes o sus lectores tienen cuentas en Facebook o Twitter (X), una simple publicación compartiendo este recurso podría llegar a almas que actualmente están hambrientas de respuestas.
Podcasters e influencers: si conocen a podcasters católicos, YouTubers o evangelizadores digitales, les ruego que consideren presentarles esta obra. Una mención, una reseña o una lectura en vivo podrían amplificar este mensaje hasta miles de personas que están siendo engañadas.
La tarea más ardua —la síntesis de una ciencia compleja en un lenguaje accesible, la renuncia a todo beneficio económico para garantizar que los pobres y marginados puedan acceder a esta verdad sin obstáculos— ya está terminada. Lo único que resta es la distribución, una tarea que no puedo realizar solo frente a este exilio técnico.
Nueva luz sobre la Sábana Santa: además, me alegra compartir nuevos avances en esta continua batalla por la verdad. Recientemente he incorporado una refutación exhaustiva y, creo, definitiva de los fraudes alegados contra la Sábana Santa de Turín. Este análisis, que representa el examen más completo realizado hasta la fecha, demuestra de manera inequívoca su autenticidad. Esta importante incorporación comienza en la página 29 de la edición actualizada, disponible ahora en el nuevo enlace: https://pdflink.to/fire/
Pongo esta petición en sus manos, confiando en su compromiso con la Verdad y en su caridad hacia un hermano de armas. No permitamos que las barreras técnicas silencien la Verdad.
Respetuosamente suyo en Nuestro Señor Jesucristo,
Pablo Hernández Franyutti
Una súplica urgente para difundir la Verdad: Correspondiendo a la caridad que ustedes mostraron hacia este desconocido en la distancia: QUE DIOS, la Santísima Trinidad, los bendiga en estos tiempos de Apostasía.
Les escribo con un corazón lleno de gratitud por su caritativa respuesta y por la amable valoración de mi obra, La Verdad: Fe más Ciencia. El hecho de que hayan reconocido este trabajo como una "preciosa arma" contra los errores de nuestro tiempo me ha alentado profundamente. Por favor, perdonen mi demora en responder; no fue por negligencia, sino debido a un obstáculo imprevisto: Protonmail ha restringido mi cuenta, clasificando mi correspondencia anterior —enviada con el único propósito de compartir este regalo con los fieles— como spam.
Esta restricción ha silenciado una voz que clama en el desierto digital. Mi misión era distribuir gratuitamente esta munición intelectual para fortalecer a los fieles frente al incesante ataque del escepticismo moderno, donde la ciencia es utilizada falsamente para desmantelar los mismos fundamentos de nuestra Santa Fe. Sin embargo, me encuentro incapaz de llegar a quienes más necesitan esta luz. El enemigo parece aprovechar incluso nuestras herramientas de comunicación para sofocar la verdad, dejando a miles vulnerables a las mentiras propagadas por los medios de comunicación, el mundo académico y una cultura cada vez más hostil a Cristo.
La urgencia de la hora: estamos viviendo tiempos de profunda oscuridad espiritual, en los que la unión de la fe y la ciencia es urgentemente necesaria para disipar las sombras de la duda. Este libro no es simplemente un texto; es un escudo forjado con los más recientes descubrimientos científicos de 2026 y las verdades eternas de la Sagrada Escritura. Está diseñado para capacitar al creyente común a mantenerse firme en la plaza pública y en las aulas. Sin embargo, un arma es inútil si permanece envainada. Me resulta imposible desenvainarla más mediante el correo electrónico sin enfrentar una cancelación permanente.
Una súplica por una alianza apostólica: con este espíritu de urgente necesidad, imploro humildemente su ayuda. Si mi obra realmente sirve para la defensa de nuestra Fe, les pido que me ayuden a superar estas barreras digitales mediante el poder de la comunidad y de las conexiones sociales:
WhatsApp y redes personales: para quienes tengan acceso a un teléfono móvil, les pido que compartan con sus contactos el enlace de descarga o el código QR que se encuentra en la última página del libro. A diferencia del correo electrónico, estas plataformas suelen seguir siendo canales abiertos para la difusión de la verdad.
Apostolado en las redes sociales: si ustedes o sus lectores tienen cuentas en Facebook o Twitter (X), una simple publicación compartiendo este recurso podría llegar a almas que actualmente están hambrientas de respuestas.
Podcasters e influencers: si conocen a podcasters católicos, YouTubers o evangelizadores digitales, les ruego que consideren presentarles esta obra. Una mención, una reseña o una lectura en vivo podrían amplificar este mensaje hasta miles de personas que están siendo engañadas.
La tarea más ardua —la síntesis de una ciencia compleja en un lenguaje accesible, la renuncia a todo beneficio económico para garantizar que los pobres y marginados puedan acceder a esta verdad sin obstáculos— ya está terminada. Lo único que resta es la distribución, una tarea que no puedo realizar solo frente a este exilio técnico.
Nueva luz sobre la Sábana Santa: además, me alegra compartir nuevos avances en esta continua batalla por la verdad. Recientemente he incorporado una refutación exhaustiva y, creo, definitiva de los fraudes alegados contra la Sábana Santa de Turín. Este análisis, que representa el examen más completo realizado hasta la fecha, demuestra de manera inequívoca su autenticidad. Esta importante incorporación comienza en la página 29 de la edición actualizada, disponible ahora en el nuevo enlace: https://pdflink.to/fire/
Pongo esta petición en sus manos, confiando en su compromiso con la Verdad y en su caridad hacia un hermano de armas. No permitamos que las barreras técnicas silencien la Verdad.
Respetuosamente suyo en Nuestro Señor Jesucristo,
Pablo Hernández Franyutti
Este artículo fue publicado originalmente por TIA el 30 de julio.
Traducido al español y publicado por TIA Ecuador el 31 de julio de 2026.
Traducido al español y publicado por TIA Ecuador el 31 de julio de 2026.














¿Es solo cuestión de tiempo antes de que se nos imponga la Misa híbrida para reemplazar la Misa tradicional en latín (la versión de 1962, lamentablemente, pero todavía relativamente intacta)?
Este artículo parece sugerir que así será, quizás primero diócesis por diócesis. Pero fue León el Sintetizador quien, poco después de su elección papal, dijo en una entrevista con Crux: «Bueno, ahora mismo se puede celebrar la Misa en latín. Si es el rito del Vaticano II, no hay ningún problema». Luego continuó diciendo que, si la liturgia reformada se celebrara correctamente, habría que preguntarse si realmente existe «tanta diferencia» entre las dos experiencias litúrgicas. Veamos...
E.Z.